Pasar tiempo en las comunidades a las que prestamos servicio es siempre lo mejor de nuestra semana. Hace poco, el equipo de Ciencia Comunitaria de CleanAIRE NC se desplazó a Fayetteville, Carolina del Norte, para ponerse al día con los AirKeepers de toda la vida de la comunidad de Fairview, un barrio que se enfrenta a problemas medioambientales, sobre todo por el polvo que generan las fábricas de hormigón cercanas.
Nuestro viaje no solo tenía como objetivo comprobar cómo estaba su equipamiento, sino que también era importante para nosotros llegar con ganas de escuchar, aprender y seguir sentando las bases para un cambio duradero junto a la gente que vive allí cada día.

Durante nuestra visita, nos sentamos con los vecinos para repasar los datos de calidad del aire recopilados en lo que va de año por la red de 9 estaciones de monitorización de Fairview. Mientras revisábamos las cifras, se produjo uno de los avances más importantes del día.
Al analizar los picos bruscos de PM2,5 y PM10 (partículas finas y gruesas que pueden penetrar profundamente en los pulmones),, un vecino que conoce muy bien los procesos locales de fabricación de cemento y bloques de hormigón tomó la palabra. Juntos, pudimos relacionar las actividades de producción de hormigón con los picos de mala calidad del aire que había registrado nuestra red.
Darme cuenta de esa conexión fue muy reconfortante. Durante años, los vecinos sabían cuándo el aire se sentía pesado e insalubre. Relacionar sus experiencias vividas directamente con los datos objetivos revelaba una historia completa e innegable, sobre todo teniendo en cuenta el preocupante historial de la planta en cuanto a rebasamientos de los límites permitidos.

Además de analizar los datos, nuestro equipo se ha esforzado al máximo para asegurarse de que la comunidad siga contando con las mejores herramientas disponibles:
Formar parte de una comunidad junto a quienes luchan contra problemas medioambientales como el polvo en suspensión es un trabajo muy significativo. Estamos orgullosos de compartir datos y conocimientos para crear conciencia, pero nuestra tarea más importante es escuchar. Los residentes de toda la vida tienen un conocimiento inestimable, fruto de años de experiencia vivida. Al aprender de ellos y escucharles primero, podemos adaptar nuestros recursos a lo que la comunidad realmente quiere y necesita.
Sin momentos como este, las comunidades que sufren problemas medioambientales sistémicos suelen quedarse con la duda de si alguien les está escuchando o si realmente se está haciendo algo al respecto. Repartir medidores, trabajar juntos para analizar los datos de calidad del aire y reunirse como comunidad transmite un mensaje claro: « Tu opinión cuenta, y no estás solo en esto».
Como comentó un vecino durante la reunión, el esfuerzo colectivo y la creciente mobilización en Fairview están empezando a marcar una diferencia real. La esperanza y la resiliencia no son conceptos abstractos aquí; se forjan cada vez que un vecino recibe un medidor o aprende a interpretar los datos sobre la calidad del aire.
En los próximos meses, el programa de Justicia Medioambiental de CleanAIRE NC estudiará la posibilidad de colaborar con PowerUp y la Liga de Votantes por la Conservación de Carolina del Norte (NCLCV) para organizar un foro educativo público sobre la calidad del aire a nivel local.
El objetivo es concienciar más sobre la calidad del aire en todo Fayetteville, instalar más estaciones de medición de la calidad del aire por toda la zona y garantizar que la prioridad común de la comunidad siga siendo el eje central de la toma de decisiones.
Si quieres saber más sobre nuestro programa AirKeeper o participar en las iniciativas de ciencia ciudadana de CleanAIRE NC, escríbenos a [email protected].
